
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció una rueda de prensa luego de los bombardeos ejecutados por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano, en la que defendió la decisión y aseguró que se trató de una operación “necesaria y exitosa” para los intereses de seguridad de su país.
Durante su intervención, el mandatario afirmó que la acción militar estuvo dirigida contra objetivos estratégicos y sostuvo que Washington actuó tras meses de advertencias al gobierno venezolano.
Según Trump, la operación buscó debilitar estructuras que, a su juicio, representan una amenaza regional, especialmente en temas relacionados con el narcotráfico y la seguridad hemisférica.
El presidente señaló que Estados Unidos asumió plenamente la responsabilidad del ataque y reiteró que su administración mantendrá una postura firme frente a Venezuela. En sus declaraciones, aseguró que la ofensiva no tuvo como objetivo a la población civil y que las fuerzas estadounidenses actuaron bajo criterios militares específicos.
Trump también se refirió al escenario político venezolano posterior al bombardeo y sostuvo que su gobierno seguirá atento a la evolución de la situación, sin detallar los pasos siguientes ni un eventual cronograma de acciones adicionales. Sus declaraciones se dieron en medio de una creciente tensión internacional y de reacciones de distintos gobiernos que han expresado preocupación por el impacto del ataque en la estabilidad regional.
La rueda de prensa se produjo mientras Venezuela denunciaba el bombardeo como una violación a su soberanía y se mantenía en alerta ante un posible agravamiento del conflicto. Entretanto, la comunidad internacional continúa evaluando las consecuencias políticas, diplomáticas y humanitarias de la ofensiva anunciada por Estados Unidos.