
La Defensoría del Pueblo pidió garantías urgentes de seguridad para los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, tras el atentado registrado en la mañana de este martes 13 de enero contra el director de la cárcel de Neiva, Edgar Rodríguez Muñoz, en hechos ocurridos en la vía que comunica a la capital huilense con el municipio de Rivera. En el ataque perdió la vida su hijo de 11 años.
A través de un pronunciamiento oficial, la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, advirtió que este hecho no puede ser considerado un episodio aislado, sino parte de un preocupante patrón de violencia contra directivos y trabajadores del sistema penitenciario en el país.
El organismo recordó que este atentado se suma a otros hechos graves, como el asesinato del director de la Cárcel Modelo en mayo de 2024 y los ataques registrados durante 2025 contra funcionarios del Inpec en ciudades como Bogotá, Cali, Tuluá, Armenia y Cartagena, que dejaron víctimas entre dragoneantes y personal administrativo.
Para la Defensoría, la repetición de estos ataques evidencia falencias en las estrategias de prevención y protección, por lo que reiteró la necesidad de adoptar medidas estructurales que garanticen la vida y la integridad de quienes trabajan en el sistema carcelario, así como la seguridad de sus familias.
El llamado del ente defensor se da en medio de un contexto de alto riesgo para el personal penitenciario, que continúa cumpliendo sus funciones en condiciones de amenaza permanente.