
Consternación y rechazo ha generado en el Tolima la muerte de Mía Kathaleya, una bebé de apenas seis meses de nacida que falleció luego de ingresar a un centro asistencial con graves lesiones físicas y presuntos signos de violencia sexual.
La menor fue llevada inicialmente al Hospital San Rafael de El Espinal por su madre, quien, según versiones conocidas por las autoridades y el personal médico, habría presentado comportamientos alterados y aparentes signos de consumo de sustancias psicoactivas.
De acuerdo con el reporte entregado por los profesionales de la salud, la bebé presentaba múltiples traumas y fracturas en distintas partes del cuerpo, además de lesiones que obligaron a activar los protocolos de atención para posibles víctimas de violencia sexual.
Debido a la gravedad de su estado, la menor fue remitida a otro centro médico de mayor complejidad, donde permaneció bajo atención especializada en una Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica. Sin embargo, horas después se confirmó su fallecimiento.
El alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez Montaña, confirmó la muerte de la menor y aseguró que ya se adelantan investigaciones por el presunto delito de acceso carnal violento. El mandatario calificó el hecho como un acto inhumano y anunció una recompensa de diez millones de pesos para quien suministre información que permita esclarecer lo ocurrido y ubicar a los responsables.
Por su parte, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, expresó su rechazo frente al caso y pidió celeridad a las autoridades judiciales para avanzar en las investigaciones y judicializar a quien resulte responsable.
Desde el Hospital San Rafael de El Espinal también lamentaron profundamente el fallecimiento de la menor. La gerente del centro asistencial aseguró que el personal médico realizó todos los esfuerzos posibles para salvarle la vida y manifestó que el caso ha generado conmoción entre los profesionales de la salud.
Entretanto, las autoridades informaron que la madre de la bebé permanece bajo custodia de la SIJIN mientras avanzan las investigaciones. La Fiscalía, la Policía y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar continúan recopilando pruebas para esclarecer este caso que hoy enluta al Tolima y ha causado indignación en todo el país.