
Las autoridades de salud del departamento del Huila mantienen vigilancia epidemiológica ante el riesgo de propagación de fiebre amarilla desde el sur del Tolima, donde recientemente fue confirmado un caso en zona limítrofe con Neiva.
De acuerdo con la Secretaría de Salud del Tolima, el contagio se registró en la vereda El Higuerón, en el municipio de Planadas, un punto ubicado a pocos kilómetros del límite con territorio huilense. La cercanía geográfica ha generado preocupación, especialmente por la conexión directa con áreas rurales de la capital del Huila.
El epidemiólogo Fair Alarcón advirtió que, debido a la movilidad entre regiones y la falta de vacunación en algunos viajeros, existe la posibilidad de expansión del virus hacia departamentos vecinos, por lo que hizo un llamado a fortalecer las medidas preventivas en el Huila.
Aunque en el departamento no se han confirmado casos en humanos, las autoridades han detectado presencia del virus en primates, lo que mantiene activo el monitoreo sanitario y las alertas en zonas rurales y de riesgo.
El panorama en Tolima es preocupante. Ese departamento ya reporta más de un centenar de casos confirmados y decenas de fallecimientos, con una alta tasa de letalidad. Las autoridades temen que, tras la temporada de Semana Santa, se registre un incremento de contagios debido al flujo de visitantes.
Frente a este escenario, en el Huila se insiste en la importancia de la vacunación, especialmente para quienes habitan o se desplazan hacia zonas rurales, así como en el fortalecimiento de acciones de prevención, control del mosquito transmisor y reporte oportuno de síntomas.
Las autoridades sanitarias reiteran el llamado a la ciudadanía a no bajar la guardia, ante el riesgo latente de que la enfermedad cruce fronteras departamentales.