
Con la llegada de la Semana Santa, las autoridades ambientales advierten un incremento en el tráfico ilegal de fauna silvestre en distintas regiones del país. Durante esta temporada, varias especies son extraídas de su hábitat natural para ser comercializadas de forma clandestina, una práctica que amenaza la biodiversidad y altera el equilibrio de los ecosistemas.
Entre las especies más afectadas se encuentran aves como el loro frente amarillo, el loro frente azul, el perico real y el perico frentirrojo. De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena CAM, estos animales suelen ser capturados cuando aún son crías, lo que reduce sus posibilidades de supervivencia.
El profesional de la CAM, Andrés Felipe Triana, explicó que la extracción de estas especies desde sus nidos tiene consecuencias graves para las poblaciones silvestres. Además, el transporte en condiciones inadecuadas genera altos niveles de estrés, lo que en muchos casos termina causando la muerte de los animales antes de llegar a su destino.
El impacto no se limita a las aves. También se reporta afectación en primates como el mono churuco, el tití ardilla y el mono maicero, así como en reptiles, entre ellos serpientes y tortugas, que son comercializados ilegalmente en diferentes puntos del país.
Las autoridades reiteraron que la compra y tenencia de fauna silvestre en viviendas o fincas contribuye directamente a este delito. Por ello, hicieron un llamado a la ciudadanía a abstenerse de adquirir estos animales y a denunciar cualquier caso de tráfico ilegal.
Finalmente, insistieron en que la protección de la fauna es clave para conservar los ecosistemas y garantizar el equilibrio ambiental, especialmente en temporadas donde aumenta la presión sobre las especies silvestres.