
Las lluvias que se mantienen sobre el departamento del Huila siguen dejando afectaciones en distintos territorios. De acuerdo con la Oficina de Gestión del Riesgo, ya son diez los municipios que han decretado la calamidad pública como respuesta a los daños provocados por deslizamientos, inundaciones y afectaciones en la red vial, principalmente en zonas rurales.
El coordinador para la atención y manejo de desastres de la Oficina de Gestión del Riesgo del Huila, Orlando Garzón, confirmó que siete municipios mantienen vigentes las declaratorias de calamidad pública desde finales de 2025, las cuales han sido actualizadas debido a las nuevas emergencias registradas en lo corrido de 2026. Estos municipios son Timaná, Suaza, Saladoblanco, Oporapa, Palestina, Santa María y San Agustín.
A esta lista se suman Gigante, La Plata y La Argentina, que en las últimas semanas decretaron la calamidad pública como consecuencia directa de las lluvias, las cuales han generado movimientos en masa, daños en vías terciarias y afectaciones a comunidades campesinas.
El panorama se ve agravado por las alertas emitidas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Según el más reciente boletín, seis municipios del Huila se encuentran en alerta roja por amenaza de deslizamientos, mientras que 19 están en alerta naranja y cinco en alerta amarilla. Entre los municipios con alerta roja figuran Altamira, Elías, Gigante, Paicol, Teruel y Yaguará.
En alerta naranja aparecen, entre otros, Hobo, Acevedo, Agrado, Algeciras, Campoalegre, Garzón, Guadalupe, La Argentina, La Plata, Pitalito y Rivera, lo que mantiene en máxima vigilancia a los organismos de socorro ante la posibilidad de nuevas emergencias.
Paralelamente, los ríos Páez, Suaza y Magdalena permanecen bajo monitoreo permanente, debido a su importancia como afluentes de las centrales hidroeléctricas de El Quimbo y Betania, así como por el riesgo de crecientes súbitas.
Mientras tanto, la Secretaría de Vías e Infraestructura adelanta labores con maquinaria amarilla en al menos nueve municipios, enfocadas en la remoción de lodo y tierra para restablecer la movilidad y reducir el aislamiento de comunidades rurales afectadas por la temporada invernal.